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¿Conoces el mito del emprendedor?

 

¿Que empuja a un emprendedor? ¿Cuales son sus motivaciones? ¿Son héroes estoicos dedicados en cuerpo y alma a una gran misión? ¿Se levantan todas las mañanas llenos de pasión y ganas? Siento decirte que la realidad es un poco menos romántica. Casi siempre las dos grandes motivaciones que lanzan a los emprendedores a crear su primer empresa son o bien un jefe insoportable o simplemente la pura necesidad.

Obviamente todos hemos sentido la atracción de “ser tu propio jefe” o “forrarse” con una gran idea, pero lo que cuenta es actuar. Lo cierto es que ahora, como empresario, me debo más. Sin lugar a dudas ser emprendedor es el camino más seguro para crear riqueza. La lotería es mucho menos probable y la herencia o está o no está. Sin embargo, no es fácil de ninguna manera. Si estás decidido crear tu propia empresa, y tomas las cosas en serio, puedo ofrecerte una oportunidad única.

Casi todos hemos experimentado lo que se podía llamar el “infarto empresarial.” Un día, por un comentario poco afortunado, un descuadre en la nómina o el sencillo aburrimiento de un trabajo repetitivo, sufrimos un enorme “ictus emprendedorus”. Pensamos, “¿si hago tan bien mi trabajo, porque aquel se lleva todos los beneficios?” “Si trabajara por mi cuenta, ganaría mas y además no tendría que aguantar tanta tontería.

La realidad no es tan sencilla, por una razón: Solo porque entiendes el trabajo, no quiere decir que entiendes lo que requiere llevar una empresa que realiza ese mismo trabajo. Un experto fontanero, el mejor de su ciudad, no sabe lo suficiente para llevar correctamente una fontanería. Igualmente, el fotógrafo más de moda de España, no necesariamente sabe gestionar un estudio de fotografía.

Quiero decir, que la técnica del trabajo no tiene nada que ver con la técnica de llevar una empresa. Y allí está el gran secreto: Si quieres ser empresario, primero tienes que aprender a ser empresario. Debes convertirte en vendedor, contable, psicólogo, informático y además de fontanero.

Y si no aprendes estas profesiones (y unos cuantos mas), lo mas probable es que fracases en tu intento. Ser empresario, es el trabajo mas estimulante que he conocido (y créeme he trabajado de muchas cosas) pero no es fácil.

Del mito del emprendedor no se escapa nadie.

 

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