La sociedad opera dos establecimientos de famosa y reconocida franquicia Empanadas Argentinas, marca lider, consolidada dentro del sector de restauración fast-casual especializada en empanadas argentinas artesanales premium. El primer establecimiento fue abierto en 2021 en Madrid Norte y el segundo en 2024 en Madrid zona premium, ambos en ubicaciones estratégicas dentro de centros comerciales de alto tránsito y ticket medio .
El negocio ha experimentado un crecimiento sostenido gracias al posicionamiento de la marca, un modelo operativo estandarizado y una demanda estable durante todo el año. Actualmente cuenta con operaciones optimizadas, una base de clientes fidelizados y un equipo estable que permite una gestión eficiente con baja implicación directa de la propiedad.
El Caserío está ubicado en Astigarraga, tiene siglos de historia arraigada en la tradición vasca. En su reciente restauración, cada rincón ha sido reformado con un gusto exquisito, utilizando piezas históricas y materiales locales, respetando la arquitectura original y preservando su alma. Los elementos antiguos se fusionan con las comodidades modernas, creando un espacio que combina historia y confort. Este caserío no solo es una vivienda, sino un homenaje a las tradiciones vascas, ofreciendo a quienes lo visitan una experiencia auténtica. La casa rural sigue siendo un lugar vivo, con una liciencia de explotación ganadera y agrícola, además de una licencia de alojamiento turístico, lo que permite a sus propietarios compartir su legado con viajeros de todo el mundo.
La propiedad tiene sus raíces como una antigua fábrica de quesos, ubicada en el estratégico cruce del Camino de Santiago Francés y el Canal de Castilla en Frómista. En 2010, fue sometida a una reforma integral, transformándose completamente en lo que es hoy: un espacio multifuncional que combina una bodega, una infraestructura para la organización de eventos y un proyecto de hostelería. Esta renovación no solo modernizó sus instalaciones, sino que también amplió su capacidad para adaptarse a las crecientes demandas del turismo y el enoturismo en la región. La propiedad conserva su valor histórico mientras ofrece un entorno ideal para la producción de vino, celebraciones y alojamiento, integrando de manera armoniosa el pasado con el futuro.