Según el Directorio Central de Empresas (DIRCE), a 1 de enero del año 2007 había en España 3.329.086 PYME (empresas comprendidas entre 0 y 249 asalariados). Es decir, el 99,87 por ciento de las 3.333.533, empresas que conforman el censo, excluida la agricultura y la pesca. La mayoría de las PYME ejercen la actividad en el sector de los servicios. Se dedican principalmente a las actividades inmobiliarias, a la hostelería y al comercio al por menor de alimentos y bebidas. Aunque en los últimos años el mayor crecimiento se está produciendo en el sector de la construcción. Desde 1996, el crecimiento del total de empresas se ha elevado a 894.747, lo que supone un incremento acumulado superior al 37% en el periodo 1996-2006, siendo los últimos años de la serie los de mayor crecimiento proporcional. Entre el 1 de enero de 2005 y el 1 de enero 2007 la creación neta de pequeñas y medianas empresas ha sido de 272.695, lo que ha significado un aumento cercano al 8,9%. De estas empresas, 167.606 se han creado entre el 1 de enero 2006 y el 1 de enero 2007, lo que supone un incremento cercano al 5,3%, muy superior al 3,4% del año anterior. En España hay en la actualidad 7,4 PYME por cada 100 habitantes; 14,9 por cada 100 activos y 16,2 por cada 100 ocupados. Por cada Km2 hay 6,6 empresas y por cada 100.000 euros del PIB, 0,4 (año 2006, a precios de mercado, precios corrientes). El tamaño de las empresas es apreciablemente distinto según los sectores económicos. La mayor proporción de empresas grandes se concentra en la industria, donde su distribución agrupa al 25% de las empresas que emplean a 250 o más asalariados. Por el contrario, la mayor proporción de empresas pequeñas se sitúa en los sectores de resto de servicios y comercio. El desglose sectorial de los indicadores que relacionan número de empresas con número de ocupados, muestra que el tamaño medio de las empresas englobadas en el sector denominado resto de servicios es claramente inferior al resto, ya que hay 8,6 empresas por cada 100 ocupados frente a las 4,1 del comercio, las 2,4 de la construcción y las 1,2 de la industria. En la distribución por número de asalariados, el mayor peso porcentual lo soportan las empresas sin asalariados, que suponen algo más del 51% del total de empresas. Aunque la evolución de este tipo de empresa, dentro del conjunto, es descendente, ya que desde el 1 de enero de 1995, al 1 de enero de 2007, han pasado de representar el 58% al mencionado 51%. De este retroceso se están beneficiando las empresas pequeñas (10 a 49 asalariados) que, de suponer un 4,5% en 1995, han pasado a representar el 5,1% en 2006. Este transvase de las empresas sin asalariados a las pequeñas empresas contribuye a una mayor convergencia con el tamaño medio de las PYME de la Unión Europea. Aún así, el tejido empresarial español sigue estando mayoritariamente constituido por pequeñas unidades de producción, algo que es común a los países mediterráneos. En Italia, Grecia y Portugal el tamaño medio de las empresas es aún menor que en España. En el año 2003 (Observatorio Europeo de las PYME, 2003/nº 7), el empleo en las empresas sigue siendo generado por las microempresas que agrupan al 50,5% del total de empleos, cifras lejanas al 39,7% de la media de la Unión Europea (UE-15) y de los 25,2% de Irlanda. Sólo Italia y Grecia superan en porcentaje nuestra proporción, ambos con un 56,8%. En ese año, el porcentaje de PYME frente al total de empresas era mayor en España que la media de la Unión Europea. Asimismo, las PYME ocupan un porcentaje mayor del total de trabajadores y, porcentualmente, contribuyen en mayor medida que en la Unión Europea al valor añadido total. El valor añadido por persona ocupada y la productividad están por debajo de la media de la UE-15, siendo éste uno de los principales problemas que tienen las PYME españolas. Un elevado porcentaje de las nuevas empresas creadas se enmarca en actividades comerciales de restauración, hostelería, enseñanza, salud y servicios sociales. Aunque el mayor incremento en el número de nuevas empresas corresponde al sector más dinámico de la economía española en los últimos años, la construcción y actividades inmobiliarias. Un mayor nivel de desglose de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE-93) muestra que, en la actualidad (1 de enero de 2007), la mayor concentración sectorial de las PYME se produce en el comercio al por menor, seguido de la construcción y de otras actividades empresariales. En torno al 8,5% de las empresas se encuentran en el sector de la hostelería. Según datos DIRCE, a de 1 enero de 2007, los ingresos de las PYME se concentraban mayoritariamente en el tramo de menos de 2 millones de euros (97,5% de las empresas). Algo más de un 2% ingresaron entre 2 y 10 millones. Las que tuvieron ingresos comprendidos entre 10 y 50 millones se acercaron al 0,39% y sólo el 0,09% ingresaron más de 50 millones de euros en el último año. Por último, la condición jurídica de persona física es la forma predominante en la constitución de una pequeña y mediana empresa. La sociedad limitada aparece en segundo lugar y la sociedad anónima en tercero. Esta última forma jurídica está perdiendo protagonismo en favor de la sociedad limitada y la comunidad de bienes, y es previsible que este trasvase se siga produciendo por la mayor idoneidad de la sociedad limitada para la constitución de una empresa de pequeña dimensión. La forma jurídica de Sociedad Limitada Nueva Empresa (SLNE), ha supuesto que empresas que se constituían bajo la condición jurídica de persona física, principalmente trabajadores autónomos, opten por esta forma jurídica que acorta los plazos de constitución y permite la separación del patrimonio personal del empresarial.